RUTA 8 - CASTILLO DE TREVEJO
RECORRIDO POR LOS CASTILLOS

 

A 744 metros en lo alto de una atalaya, se sitúa el castillo de Trevejo, controlando pueblo e iglesia.

Realizado a base de sillería y mampostería, en la actualidad tan sólo se mantiene en pie la Torre del Homenaje, de planta pentagonal. Bajo ella había sótanos que pasaban por el pueblo a través de una galería y daba salida a un roquedal. Los habitantes trevejanos llamaban a este pasadizo Lapa de la Sierpe.

De dicha torre salen dos muros paralelos que confluyen en el extremo de la pequeña meseta que forma el otero delimitando así la que era la plaza de armas. En esta plaza habría edificios cubiertos y la entrada al aljibe.

El acceso a la torre era a través de una pequeña puerta adintelada y sobreelevada, lo que da indicios de que existía un puente levadizo. Está adornada, la puerta, con un escudo que corresponde al comendador Juan Piñeiro (1492-1520).

También en el interior de la Torre hay otro escudo de Juan Piñeiro.

Pero el blasón que se encuentra en mejor estado es el que se ubica en el exterior de la Torre: un árbol flanqueado por sendos gallardetes con cálices y aspas cobijado todo por un yelmo de nobleza con lambrequines y por la Cruz de Malta.

Construido por necesidades estratégicas y defensivas, su historia resulta un tanto compleja: tomado por Alfonso VII el Emperador en 1142 y conquistado por Fernando II de León hacia 1166, éste último entregó el castillo primero a los caballeros templarios y años más tarde lo cedió a Don Pedro Arias en 1184, prior de la Orden de San Juan de Jerusalén quien, curiosamente, este volvió a entregar la fortaleza  en 1186 a la Orden Militar de Santiago y a su Maestre don Fernando Díaz.

Hacia 1474 el caballero Fernán Centeno " el Travieso" dejó su castillo de Rapapelo cercano a Eljas, para tomar el de Trevejo en un acto de rebeldía contra el Maestrazgo de Alcántara. Como dato curioso, se sabe que este caballero encarcelaba con grilletes en los aljibes de Trevejo y Eljas a los vecinos que no le obedecían, hasta que el rey Don Fernando el Católico puso fin a tal situación.

El motivo de tanto interés y tanta actividad por dicha corte a lo largo de los siglos, era que la encomienda de Trevejo era muy rica y extensa pues comprendía las localidades vecinas de Villamiel, Trevejo, San Martín de Trevejo y Villasrubias (en Salamanca).

A pesar de tantos atropellos y usurpaciones se puede afirmar que Trevejo legalmente perteneció a la Orden del Hospital.

Durante la Guerra de la Independencia española los franceses volaron el castillo para que los españoles no pudieran hacer uso de él. A partir de aquí comenzará el estado en ruinas acrecentándose después de la desamortización de los bienes de la encomienda trevejana.

El último comendador conocido fue Frey Esteban Riaño en 1789.