HIDROLOGÍA 

Los ríos y embalses de la comarca constituyen una de las principales riquezas de esta tierra a la vez de haberse convertido en potenciales focos de poblamiento, ya que en sus riberas se asientan todo un rosario de molinos y almazaras.

La Sierra de Gata pertenece hidrogeológicamente al sistema acuífero N-14 Madrid-Toledo-Cáceres (subsistema Cáceres); a la cuenca hidrográfica del Tajo, cuya aportación se realiza a través de su afluente el río Alagón, al cual van a parar todos los ríos tributarios que ocupan este espacio (a excepción del río Malavao, en Robledillo, que vierte sus aguas en la cuenca del Duero).

Es cabecera de cuenca intermedia (todas las corrientes son de orden menor) y divisoria de aguas entre dos importantes corrientes fluviales (Duero y Tajo). Concretamente ocupa el margen derecho del tajo en su pausado discurrir hacia tierras portuguesas.

Los cursos hidrográficos presentan un régimen pluvial subtropical con dos máximos (otoño e invierno) y una marcada sequía estival.

La densa red de drenaje (tipo dendrítico) desagua rápidamente todo el agua recogida en la cuenca a través de un colector principal, el Árrago, que es afluente del río Alagón.

El río Erjas, a modo aparte, sirve de frontera natural con los vecinos portugueses y desagua sobre el Tajo internacional, una vez salvado el obstáculo que representa el embalse de Alcántara.

Las crecidas o avenidas son episodios anormalmente altos que periódicamente se registran en la corriente, frecuentemente en invierno cuando las precipitaciones sonmás abundantes y, dado que los materiales existentes son poco permeables, desalojan rápidamente todo el agua que recogen las diferentes subcuencas.

Por el contrario, los estiajes son caudales anormalmente bajos y se presentan en verano por la ausencia de precipitaciones y una mayor evaporación, llegando a interrumpir los caudales de algunas corrientes intermitentes.

Las abundantes precipitaciones circulan ladera abajo en la denominada "fase de laderas", pasando de una escorrentía difusa a una concentrada en forma de acanaladura o rills, cordones o braids, regueros o gullies, torrentes que convergen en arroyos y estos a su vez en ríos.

Los arroyos y ríos discurren fuertemente encajados, siguiendo líneas estructurales de fracturación del zócalo, donde la erosión fluvial se desarrolla con eficacia merced al fuerte salto topográfico qu enfrenta a las vertientes, disecando las laderas en fuertes espolones o crestas.

Aguas abajo, tienden a meandrizar y formar llanuras de inundación, más desarrolladas en los sedimentos terciarios.

Las corrientes principales de la Sierra de Gata han excavado en la roca cinco valles: el río Tralgas, el río Árrago, la rivera de Gata, la rivera Trevejana y el río Erjas.

De todos ellos el más importante es el río Árrago que, tras unirse con el Tralgas, hacen una aportación media anual de 171 Hm3 al embalse de Borbollón, cuya capacidad de almacenamiento es de 84 Hm3 y tiene un aprovechamiento mixto, principalmente de energía eléctrica y regadío.

Otra pequeña represa se realizó en la cuenca de la Rivera de Gata, con un servicio de abastecimiento de aguas a distintas localidades, a la vez que riega las tierras agrícolas colindantes.

NOTA: El río entendido como sistema vivo tiende a seguir las lineas de mayor pendeiente o puntos de mejor cota (talweg) que suelen coincidir con la linea de máxima profundidad a lo largo del trazado en canal.
En tramos medios y bajos, sobre terrenos llanos, su forma serpenteante le permite acumular energía para vencer la resistencia al fujo.